Estoy aprendiendo a agradecer.

Hace unos días alguien en un sitio de la web hizo referencia a un libro que es mágico y que le ha ayudado inmensamente en su vida. Me llamó la atención y lo busqué. Y hoy les quiero contar de que se trata porque me parece realmente hermoso.

 

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Se trata de un libro escrito por la australiana Rhonda Byrne llamado «La magia». Esta escritora es también la autora de otros libros cómo: «El secreto», «El poder», «Heroe» y otros más.

 

Este libro titulado «La magia» nos invita a mejorar increíblemente nuestras vidas a través del agradecimiento y me ha parecido tan bonita su propuesta y los ejercicios que ofrece para practicar la gratitud que no pude evitar compartirlo con ustedes.

 

 

Desde que inicias el libro empiezas a sentir emociones bonitas y yo creo que es por el agradecimiento, es decir, como la escritora intenta crear en el lector el hábito de la gratitud, ofrece diferentes ideas para que las apliquemos y empecemos a agradecer, y una vez que lo hacemos aparecen los cambios de manera increíble, o mejor dicho de manera mágica.

 

Son 28 días de propuestas para agradecer y aprender a convertirlo en un hábito. Desde el primer ejercicio sentí mucha paz, alegría y obviamente mucho agradecimiento.

 

El primer ejercicio nos pide que al empezar nuestros días escribamos en nuestro ordenador o en un cuaderno 10 cosas que consideremos bendiciones en nuestras vidas y que expliquemos porque estamos agradecidos por ello. Luego debemos releerlas y decir gracias, gracias, gracias al finalizar la lectura de  cada una de nuestras bendiciones. Cada día agregaremos 10 bendiciones nuevas al levantarnos.

 

 

Nada más que con el simple hecho de despertarme y pensar en las cosas que considero bendiciones en mi vida ya empiezo mi día cargada de alegría y de gratitud.

 

Me he encontrado a veces corta de espacio para escribir, y me gustaría escribir más de diez cada día.

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El segundo ejercicio que propone Rhonda Byrne es el de la piedra y ¡me encanta!

 

 

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Debemos elegir una piedrecita que nos guste y quepa en nuestras manos. Durante los 28 días de los ejercicios mágicos tomaremos la piedra a la hora de irnos a dormir y ya acostados pensaremos en todo lo bueno que nos haya ocurrido o hayamos visto durante el día. Luego elegiremos lo que más nos haya gustado de todas esas cosas buenas y repetiremos la palabra mágica: Gracias, gracias, gracias.

 

 

¿No es fabuloso? recordar lo que hemos vivido durante el día, elegir las cosas que consideremos buenas y escoger la que pensemos es ¡la mejor!

 

Durante el día aunque no le prestemos atención hay muchísimas razones por las que agradecer, desde el hecho de estar vivos (que es el más importante), la cama donde dormimos, el agua que tomamos, la comida, la ropa, nuestros hijos, espos@, familia, mascotas, electricidad, hogar, y pare usted de contar.

 

Además de los acontecimientos que nos resulten beneficiosos, tenemos todo un mundo de cosas por las que agradecer, así que es una maravillosa forma de irse a dormir.

 

Mis hijas (una de 7 y otra de 3) también eligieron cada una su piedrita y antes de acostarse me piden que se las pase, luego después de rezar (ellas mismas me lo recuerdan, el rezo) empiezan a agradecer lo que vivieron durante el día, me entregan la piedra y se duermen.

 

Hace poco en su cumpleaños Nº7 mi hija me dijo: «Mamá este día fue tan maravilloso que mi piedrita va a explotar de tantas cosas buenas».

 

 

Aún voy el ejercicio número 5 y ya quiero saber que viene, porque lo que he vivido durante estos días anteriores ha sido fascinante. He experimentado alegrías, abundancia, amor y muchas cosas que realmente parecen provenir de la magia. Estoy muy contenta de ser agradecida y de aprender a agradecer.

 

A Dios le digo: Gracias, gracias, gracias.

 

 

 

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